El acné termina — pero las marcas que deja pueden quedarse mucho tiempo. Es uno de los problemas de piel que más frustración genera, porque la persona ya superó la etapa activa del acné y sigue viendo las consecuencias en el espejo.
La buena noticia es que hoy existen tratamientos con muy buenos resultados para distintos tipos de marcas. La clave es entender qué tipo de marca tenés antes de elegir el abordaje.
Tipos de marcas de acné
Manchas post-inflamatorias (PIH)
Son manchas planas, sin relieve, que quedan en el lugar donde estuvo el granito. Pueden ser rosadas, rojas, marrones o grisáceas dependiendo del tipo de piel. Técnicamente no son cicatrices — son hiperpigmentación. Responden bien a tratamiento y se resuelven con el tiempo incluso sin intervención, aunque ese proceso puede acelerarse mucho.
Cicatrices atróficas (hundidas)
Son las más difíciles de tratar. Se producen cuando la inflamación destruye colágeno y el tejido no se repone completamente. Hay tres subtipos principales:
- Icepick: pequeñas y profundas, como punciones. Las más difíciles de tratar.
- Boxcar: bordes definidos, aspecto de cráter rectangular. Responden bien a tratamiento.
- Rolling: onduladas, bordes difusos. Las que mejor responden a microagujas.
Cicatrices hipertróficas y queloides
Menos frecuentes en acné facial. Son cicatrices elevadas que se producen cuando el tejido se repara en exceso. Tienen su propio protocolo de tratamiento.
Qué funciona para las marcas de acné
Para manchas post-inflamatorias
Vitamina C, ácido azelaico, niacinamida y retinol son los activos con más evidencia. Aplicados de forma consistente con SPF, las manchas se van aclarando progresivamente en semanas o meses.
Para cicatrices atróficas
Las cremas no son suficientes para cicatrices hundidas. La piel necesita un estímulo físico o químico que active la producción de colágeno en las capas profundas donde se perdió tejido. Ahí es donde los tratamientos médicos hacen la diferencia.
Tratamientos médicos para marcas de acné
Dermapen — el más indicado para cicatrices
El dermapen es el tratamiento con más evidencia para cicatrices atróficas, especialmente las de tipo rolling y boxcar. Las microagujas crean microlesiones controladas que activan la producción de colágeno en la dermis, rellenando gradualmente las zonas hundidas. Los resultados mejoran con cada sesión y se acumulan en el tiempo. Ver Dermapen →
PRP combinado con Dermapen
La combinación de microagujas + plasma rico en plaquetas es uno de los protocolos más eficaces para cicatrices. El PRP aplicado inmediatamente después del dermapen penetra profundo y potencia la respuesta regenerativa. Ver PRP →
Peeling Facial
Especialmente eficaz para manchas post-inflamatorias y para mejorar la textura general de la piel afectada por acné. Los peelings medios pueden trabajar cicatrices superficiales. Ver Peeling →
Mesoterapia
Aporta nutrientes y activos regenerativos que mejoran la calidad general de la piel y complementan los tratamientos de cicatrices. Ver Mesoterapia →
¿Qué resultados se pueden esperar?
Las manchas post-inflamatorias responden muy bien — la mayoría se resuelven completamente con el tratamiento correcto. Las cicatrices atróficas mejoran de forma significativa, aunque raramente desaparecen al 100%. El objetivo realista es una mejora del 50 al 70% en profundidad y visibilidad, que se traduce en una diferencia enorme en el aspecto de la piel.
La cantidad de sesiones necesarias depende del tipo y profundidad de las cicatrices. Generalmente se recomiendan entre 3 y 6 sesiones de dermapen para ver el resultado completo.
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